Entrevista a Álvaro Garcia
Álvaro García sobre la realidad de viajar como periodista deportivo: desde experiencias improvisadas y viajes autofinanciados hasta coberturas respaldadas por grandes medios, pasando por anécdotas inesperadas, dificultades logísticas y el valor de estar presente “donde ocurren las cosas” para entender de verdad el deporte.
Pregunta: Vienes de cubrir un evento recientemente en Barcelona, un torneo. ¿Qué anécdota curiosa o inesperada te lleva desde ese fin de semana?
Bueno, lo más divertido... Yo fui a Barcelona a narrar 3x3, Balances de 3x3, con la Federación Española. Lo más divertido fue encontrarme aquí a Flopol, Félix López, que es un hombre que se dedica al Balances de 3x3 desde hace una década, desde que nace el deporte prácticamente, y ahora es una de las voces más reconocidas.
O sea, él es narrador de algunos eventos, pero en este caso era protagonista. Él fue a jugar con su equipo de Mataró, le conocí, ambos compartimos anécdotas de narrar Balances de 3x3 y pude narrar una victoria de Félix López, de Flocol, que ahora es muy conocido en redes sociales, y es un estandarte del Balances de 3x3 que es siempre divertido. He narrado partidos de Javi Beirán, de Nacho Martín, que son leyendas del baloncesto, y del Balances de 3x3, y Flocol, que es un referente al que también admiro, pues puede coincidir con él en su tierra, y del Balances de 3x3 desde allí.
Pregunta: A lo largo de tus viajes, estudiando Balances de 3x3, porque ahora has ido a varias ciudades, ¿cuál es la ciudad que más te ha sorprendido y cuál es la que más te ha dado facilidades para trabajar?
Respuesta: Vale, facilidades, sin duda, y empiezo por ahí, Valencia. A nivel Balances de 3x3, desde luego, es el lugar para estar. Seguramente por instalaciones, es una ciudad calibre NBA, la arquería del básquet, a nivel producción de talento, es inigualable en Europa, y el nuevo Rocha Arenas, que es para perder el sentido, es para babear, es de calibre franquicia NBA.
por eso me admiro tanto de su éxito en el baloncesto europeo, sobre todo este año. (1:35) Y ahora, ciudades que me hayan impresionado, pues no te sé decir. (1:38) He viajado, además de por baloncesto, por atletismo, y creo que también Valencia, la pista de atletismo de Valencia me gustó mucho, Valladolid siempre es casa para mí, fui allí a ver rugby hace poco, y en Madrid, aunque no se considere viajar, al salir un poco de Madrid, estuve en Ancalá, por ejemplo, en el Mundial Sub-19 de baloncesto, y me enamoró. (.
La ciudad más complicada para cubrir un evento es Madrid
Pregunta: ¿Y la que menos o la que más difícil lo hayas tenido? Esto es complicado, pero a ver...
Respuesta: La que más complicado lo he tenido, tendría que pensarlo...
Y por eso me admiro tanto de su éxito en el baloncesto europeo, sobre todo este año. Y ahora, ciudades que me hayan impresionado, pues no te sé decir. He viajado, además de por baloncesto, por atletismo, y creo que también Valencia, la pista de atletismo de Valencia me gustó mucho, Valladolid siempre es casa para mí, fui allí a ver rugby hace poco, y en Madrid, aunque no se considere viajar, al salir un poco de Madrid, estuve en Ancalá, por ejemplo, en el Mundial Sub-19 de baloncesto, y me enamoró.
Pero luego, al venir a Madrid, y al intentar cubrir al Movistar Estudiantes, que es un equipo de la división por debajo, de Copia y Granada, de baloncesto, las limitaciones son increíbles. Entonces, ese abrumador nivel de prestigio que la capital se autoimpone, creo que es suficiente para que el resto, en la balanza, superen a Madrid.
Pregunta: Está claro que cuando la gente piensa en viajes de periodistas, claro, la gente ve blogs en redes sociales, ve, oh, qué bonito, tal, no sé qué, ha sido a visitar este monumento, ha sido a visitar esta ciudad, todo muy bonito, ¿no? Pero, desde tu experiencia, ¿cuánto tiene de mito y cuánto tiene de esa parte de realidad ese tema de los viajes?
Respuesta: Pues depende un poco de todo, ¿no? Yo realmente he tenido viajes, pues, autofinanciados, que son los menos románticos del mundo. Son los que buscas la habitación más barata, buscas el modo de transporte más barato, y esos son los que menos glamurosos quedan, después paran los blogs, ¿no?
Tienes que coger un autobús o un tren en horarios supercomplicados para ir, por ejemplo, fui a Donosti hace poco, cogí un tren a las 5 de la mañana, dormí, pues, prácticamente sobre unos cartones, en un coliving raro, que seguro que nos estafaron dinero, y volvimos a la mañana siguiente, también a las 5 de la mañana, cero glamuroso. Ahora, cuando tienes un medio detrás que te respalda y el viaje se encarga del medio, vuelve a ser glamuroso. Por ejemplo, a mí me enviaron a Sevilla a través de una marca para cubrir el España-Turquía hace poco en la cartuja, y el trato fue excelente, viajé en un hirio, me llevaron a un hotel de 4 estrellas, y ahí el glamur sí que está.
Hay medios que tienen el privilegio, hay medios que no. A mí me gusta más viajar autofinanciado, porque es cuando más puedo imponer el propósito del viaje, pero, desde luego, es más cómodo viajar por un medio.
Pregunta: Claro, y eso es la siguiente pregunta que te quería hacer, al final. Es cierto que si tú viajas con marcas o con un medio, es mucho más fácil, entonces, influye mucho en la experiencia del periodista. Pero, claro, ¿hasta qué punto, como tú decías, es más importante para ti el tema de o la comodidad o el yo poder marcar qué puedo hacer, qué hago en el viaje, aunque te cueste un poco más el dinero o aunque te cueste un poco más el trabajo, porque hay que prepararlo todo?
Pues, a ver, yo siempre prefiero el viaje autofinanciado por el hecho de que la agenda la marcas tú de inicio a final, ¿no? Pero, realmente, creo que he llegado a valorar un poco más el viaje con el medio hasta el punto de que es más confianza depositada en ti a nivel infraestructura, a nivel económico y a nivel, por supuesto, confianza en la labor. Entonces, creo que viajar con un medio me genera más satisfacción porque el viaje autofinanciado está siempre ahí para mí.
Entonces, entre irme con la Federación Española de Broncesto a narrar o viajar yo a algún sitio más recóndito, hacer un reportaje, quizá disfruto más el viaje que hacer el reportaje. (4:56) Quizá disfruté más ir a Torrevieja con mi amigo Hugo, hacerle fotos a un tío que rema, a André Martín, con todo el respeto del mundo, no es un tío que rema, futuro olímpico, que ir a Valencia con la Federación Española, pero creo que genera más, no sé cómo decirlo, satisfacción.Quizá a mí me satisfico más ir a Valencianada.
Una de las cosas que te pueden pasar cuando estás organizando el viaje a un evento como periodista es que no te lleguen a llegar las acreditaciones para el mismo. En estos casos te tienes que buscar la vida: comprarte la entrada y pasar como un espectador más o verlo desde un Pub fuera del estadio, tu decides.
Claro, hablabas de ese tema de esas acreditaciones que igual llegan o no llegan. ¿Cómo fue para ti llegar allí y ver que no tenías la acreditación y que tenías que comprarte la entrada para cubrir el partido?
Respuesta: Sí, no, fue duro. A ver, yo lo que hice fue intentar ser previsor. Entonces, cuando vi que el correo, porque en el correo corporativo tenemos hasta revisión de si se lee el correo o no, cuando vi que no se leía, faltaba menos de cinco días para el partido, dos días para el vuelo, decidí directamente comprar la entrada.
En todo caso, era el mercado de reventas y me consideraban la acreditación, pero di por hecho que no iba a pasar, porque además los plazos de acreditación habían cerrado ya y suponía que tenían que haberla aprobado ya. Decidí comprarla y decidí darle un enfoque diferente. Entonces, un reportaje que iba a ser cómo se vive el hockey desde el ámbito del periodista en Chequia, en un deporte que es muchísimo más grande que en España, yo que además he estado muy en contacto con el deporte de ayer en España, pues pasó a ser un meicuelo en la grada de animación de un equipo de hockey en Chequia.
El nivel de detalle y de cariño al reportaje, que todavía está en proceso, está en el horno, lleva más de un año, es muy diferente, es algo mucho más humano y, bueno, buscarle un nuevo punto de vista creo que es esencial para el periodista reconstruirse cada vez que hay un inconveniente.
Pregunta: Claro, has hablado durante la entrevista que el baloncesto 3x3 es algo que más te sueles dedicar y suele tener un ambiente un poco más así, callejero, más cercano. ¿Cómo es el trato entre periodistas en un evento de baloncesto 3x3?
Respuesta: Pues, fíjate, a ver, el baloncesto 3x3 todavía, y muy a mi pesar, no tiene el reconocimiento que creo que debería. Es un deporte olímpico, un deporte en el que somos medallistas de plata olímpicas con Gracia, con Sandra y con compañía y creo que deberíamos darle más mimo.Pasa que no lo hacemos.
Entonces, el organismo de tres deportes que yo cubro es la Liga FED, que es una liga de invierno recién nacida, primera edición, entonces no hay periodistas acreditados.Te puedo hablar eso sí del baloncesto 5x5.
Soy, de hecho, ahora mismo trabajador de ACB, yo trabajo en la Liga U, la Liga Sub-22 de baloncesto, en la que hay una especie de pasión por el baloncesto del futuro que creo que no he encontrado en ningún otro sitio. La emoción por el futuro, la emoción por lo que puede pasar, que es algo que nos han enseñado nuestros jugadores de baloncesto, que los juniros de oro luego se convirtieron en campeones del mundo y desde entonces nos creemos a los chavales que vienen. Creo que eso ya por fin ha calado y el ambiente entre periodistas es de cultivar el talento, de cuidar a la gente y de pensar en el deportista mucho más de lo que he aprendido que hacemos en el deporte de élite.
Creo que eso es lo que más destaco.
Pregunta: Que sea tan novedoso, tanto el baloncesto 3x3 como el tema de la Liga U, porque si no me equivoco se creó hace dos años, si no me equivoco.Se creó hace poco más de siete meses. ¡Pues sí, prácticamente nada.
Casi improvisada. Prácticamente, ¿cómo influye también en esos viajes? ¿Es un rato distinto al que tienes en un deporte mucho más profesional y más asentado?
Sí, sin duda. A ver, el del 3x3 es complicado porque realmente soy la única persona de comunicación al público que viaja con la FEU. Soy la persona que le da voz a los eventos y eso es esencial para que los eventos se escuchen o se puedan volver a ver una vez han terminado..
Por eso ellos me tienen quizá algo más entre algodones y me han dado libertad creativa absoluta. Ahora, con la Liga U estamos creando el prestigio todavía. Entonces, cada viaje que hacemos es un precedente porque no existe otro.
Sí que es cierto que estamos respaldados por la CB, por la Liga de Broncesto y por la Federación Española con los fondos del CSB, pero los que viajamos somos los tres chavales locos que llevamos las redes y al final luego ves una publicación de redes de la Liga U y te cuesta tomarte en serio a veces la liga que somos. Entonces, al sentar un precedente con cada viaje que hacemos es siempre caminar la cuerda floja y a un lado te caes por demasiado campechano y al otro por demasiado formal porque no quieres ser tan formal como los profesionales pero tampoco quieres pasarte de campechano y faltar la confianza. Entonces, ese es el reto más grande, sin duda.
Pregunta: Y la última, desde tu perfección, perfección, perfección. ¿Cómo es viajar para un periodista? Al principio es más difícil, es más incómodo y crees que para ti merece la pena ese esfuerzo que haces al principio de toda tu carrera o, por ejemplo, estar diciendo ahora que tienes y que cubres eventos que son muy novedosos. ¿Vale la pena ese esfuerzo y ese sacrificio que haces?
Respuesta: Sin duda ninguna. Creo que, por mucho que te lo digan, no aprendes que el periodismo está donde pasan las cosas hasta que lo ves, hasta que estás allí y sientes diferente lo que ha pasado. Creo que el ejemplo que más utilizo para esto es con Covirán Granada, con el baloncesto de ACB.
Yo viví un partido de supervivencia del Covirán Granada en el Palacio de los Deportes de Granada y es imposible que percibas el partido igual desde fuera. Yo he sido cronista a distancia, sobre todo de atletismo. Por ejemplo, ayer tuve que contar que se rompió la barrera de las dos horas en la maratón desde fuera.
No tienes ni idea de todo lo que daría por haber vivido en persona lo perplejo que debe estar todo el mundo cuando alguien para el cronómetro debajo de dos horas. Hay matices en todo lo que pasa, hay lenguaje corporal, hay público que para algo el deporte de élite también creo que depende del público que asiste, por eso es tan importante ser local o visitante. No aprendes realmente lo esencial que es estar donde pasan las cosas hasta que vas.
Entonces, para mí, esencial viajar desde el principio y esencial hacerlo con libertad absoluta, con comodidad y sin presión productiva. Con presión únicamente de experimentarlo. Si vas con presión productiva de escribir algo, tienes la cabeza bajada para terminar la crónica según acaba el partido.
Te pierdes, entonces lo que pasa es que perviertes lo que es ir a ver algo que pasa. Entonces, sin presión productiva y con libertad absoluta para ir aprendiendo las cosas, sobre todo inconvenientes también, pero hay que estar donde pasan las cosas y solo se aprende ya.